Industrialización

Industrialización

La división del trabajo aumenta la producción (1º parte)

Por Gabriel Boragina ©

‘’• Supongamos un mundo habitado por dos personas: Pedro y Juan. • Supongamos, además, que Pedro y Juan requieren sólo dos productos: pan (P) y ropa (R). • Pedro es mejor que Juan en la producción de las dos cosas, pero no igualmente mejor. (Pedro hace pan dos veces más rápido que Juan, y ropa tres veces más rápido que Juan) ’’[1]

En realidad, lo que parece querer decirse acá es que Pedro es más rápido que Juan. Si algo supera a otra cosa en algún aspecto no puede allí hablarse de igualdad, por lo que la expresión ‘’no igualmente mejor’’ es una redundancia, porque si no es igual es porque es mejor. Es una relación inversa: si A es mejor que B, no resulta necesario explicar que A y B no son iguales. Sería lo mismo si se dice que B es peor que A.     

‘’Se hace énfasis en que Pedro no es igualmente mejor que Juan en producir ambos bienes (haciendo pan y ropa), sino que su superioridad es mayor en un caso (ropa) que en el otro (pan), porque ahí radica la clave para entender el problema’’[2]

Acá hay otro aspecto distinto a considerar y es que la elaboración de Pedro es mayor a la de Juan, que puede ser (y normalmente lo es) el resultado de la mayor velocidad de fabricación del primero sobre el segundo. En cualquier caso, siempre nos estamos moviendo dentro del concepto de cantidades y no de las calidades de lo que ambos hacen.

‘’Con el propósito de analizar exclusivamente el efecto de la división del trabajo propiamente dicho, supondremos que la habilidad (eficiencia o productividad) de ambos se mantiene constante y no se incrementa con la especialización’’[3]

Normalmente, sucede que a medida que una persona realiza una tarea cada vez la hace mejor, esto significa que al familiarizarse con lo que hace -luego de superar la fase del aprendizaje- va decreciendo con la práctica el número de  errores y va aumentando el de  aciertos.

Quien es la primera vez que va a clavar un clavo en la pared es bastante probable que los primeros golpes se los de en los dedos antes que en la cabeza del clavo. Será la insistencia y la mejor atención y destreza en el manejo del martillo lo que hará que los golpes en los dedos sean cada vez menos y los dirigidos a la cabeza del clavo lo sean cada vez más.

‘’Mediremos la productividad de Pedro y de Juan de acuerdo con cuánto pan y cuánta ropa pueden producir por hora. En este caso, se dedican 12 horas a la producción de cada bien. El tiempo total tomado en cuenta en el ejemplo también se mantendrá constante durante el mismo’’[4]

La hipótesis es importante porque los resultados serían diferentes si se tuvieron en consideración factores como los que se vienen señalando: pericia, especialización, tiempo, cantidad, calidad, etc. Hay gente que en menos tiempo produce más que otra en el mismo tiempo, lo que -a su turno- se deriva de otros elementos (experiencia, arte, maquinaria disponible, etc.) 


‘’Producción total sin división del trabajo: 18 P + 8 R. Producción total con división del trabajo: 20 P + 8 R.  La producción total aumentó en 2 panes, sin cambio alguno en la productividad individual y sin incremento alguno del tiempo total trabajado. Lo único que ha cambiado es que Pedro y Juan asignaron su tiempo de acuerdo con sus costos comparados’’[5]

Suponiendo factores constantes (los que en el mundo real nunca o rara vez permanecen en ese estado) Pedro redujo 4 horas para obtener pan y esas 4 horas restadas las aplicó a la elaboración de ropa. Por el lado de Juan este suprimió por completo la fabricación de ropa y sólo se dedicó exclusivamente a la de pan.

Nótese que los panes de Juan en el caso 2 son similares en cantidad a los de Pedro en el caso 1. Pero lo que interesa a este efecto es la producción total, es decir, con qué cantidad de bienes se va a beneficiar la comunidad.

‘’La forma en que compartirán Pedro y Juan aquel aumento de la producción dependerá de la habilidad negociadora de cada uno; pero la división del trabajo sólo sucederá si ambos prevén que pueden beneficiarse del intercambio’’[6]

Se quiere decir que, en la negociación particular, alguno de los dos puede recibir más o menos de cada cosa. Si el intercambio es voluntario y libre al momento de efectivizar el mismo, ambas partes estarán entendiendo beneficiarse aunque, luego de cerrarse el trato y llevarse a cabo materialmente, alguno de los dos a posteriori se pueda arrepentir del mismo.

El mercado libre no elimina la naturaleza humana ni la cambia sino que brinda herramientas y más y mejores oportunidades para que todos se beneficien a pesar de los errores humanos. 

‘’Un intercambio posible podría ser que Pedro le entregara 2 ropas a Juan, a cambio de 5 panes, en cuyo caso el resultado con división del trabajo y subsiguiente intercambio sería, en este ejemplo:

‘’Si comparamos esto con lo que producían sin división del trabajo, vemos que ambos se benefician del intercambio con un pan más. Pero ¿quién ganó más?’’[7]

La determinación de cuál de las dos partes fue la que obtuvo ganancia mayor dependerá de los valores que se tomen para la medición y de las tasas de intercambio, con lo que la respuesta es que se trata de una contestación variable y de carácter relativo. 

‘’Si medimos la ganancia en términos de pan, ambos terminaron con 1 pan más. 18 Pedro entregó 4 panes que para él, en tiempo, equivalen a 2 ropas; y recibe 5 panes, ganando 1 pan. Juan entregó 5 panes a cambio de 2 ropas que para él equivalen a 6 panes. El ganó el equivalente de 1 pan. ’’[8]

En realidad, dijo el autor que Pedro había entregado 2 ropas a Juan y no 4 panes. Quizás quiso decir que, al pasar de una manufactura sin división del trabajo a otra con ella, Pedro dejó de producir 4 panes, lo que le permitió incrementar la realización de ropa en 2 unidades. Y que en el intercambio (pese a elaborar menos panes que Juan) obtuvo -de todas maneras- una ganancia de un pan más, o sea produciendo menos pan tiene al final del camino más pan que antes.



[1] Manuel F. Ayau Cordón Un juego que no suma cero La lógica del intercambio y los derechos de propiedad Biblioteca Ludwig von Mises. Universidad Francisco Marroquín. Edición. ISBN: 99922-50-03-8. Centro de Estudios Económico-Sociales. Impreso en Guatemala. Pág. 27

[2] Ayau Cordón M. F. Un juego que…ibídem pág. 27

[3] Ayau Cordón M. F. Un juego que…ibídem pág. 27

[4] Ayau Cordón M. F. Un juego que…ibídem pág. 27

[5] Ayau Cordón M. F. Un juego que…ibídem pág. 28

[6] Ayau Cordón M. F. Un juego que…ibídem pág. 28

[7] Ayau Cordón M. F. Un juego que…ibídem pág. 29

[8] Ayau Cordón M. F. Un juego que…ibídem pág. 29

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