Accion Humana

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Revista Digital

Hayek y ‘’La libertad avanza’’

 Por Gabriel Boragina ©

La comparación entre el argumento del Capítulo X de Camino de Servidumbre de Hayek (“Por qué los peores se colocan a la cabeza”) y la situación actual del gobierno de LLA[1] en Argentina (marzo 2026) es un tema recurrente en debates, especialmente entre economistas liberales críticos y opositores. 

Hayek no describe un gobierno liberal o de mercado como el del discurso con el que se presenta LLA[2] (que aun porfía en insistir que ''busca desregulación, reducción del Estado y achicamiento burocrático'' cuando nada de esto ha hecho aun), sino sistemas que avanzan hacia planificación centralizada, colectivismo o control estatal amplio, donde el poder concentrado filtra a personas dispuestas a usar coerción masiva, ignorar normas y apelar a lo peor de la masa. El populismo de LLA[3] aspira a lo mismo, aun cuando tiene un discurso en donde apela a lo contrario incurriendo en el tradicional dicho popular: ‘’Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago’’. 

Sin embargo, se aplican muchas partes del mecanismo de Hayek de forma analógica a la Argentina de LLA[4] por estas razones observables en 2025-2026:

Puntos donde se ve similitud.

1.                  Alta rotación y despidos/destituciones indignas o abruptas.

2.                  Desde diciembre 2023 hasta marzo 2026, el gobierno acumula más de 200-520 renuncias/desplazamientos (cifras varían según fuentes: Página/12, Ámbito, DataClave, teleSUR reportan entre 200 y más de 500).

o        Promedio: 2 salidas por semana o una cada 4 días en picos.

o        Áreas más afectadas: Economía, Transporte, Jefatura de Gabinete, Justicia, Infraestructura, reguladores (ENARGAS, UIF, Trenes Argentinos).

o        Estilo: Muchos se presentan como “renuncias por motivos personales”, pero responden a decisiones políticas, reconfiguraciones abruptas o conflictos internos. Hay casos de despidos humillantes o enterarse por terceros (ej. segundo de Cúneo Libarona en Justicia).

o        → Críticos dicen que esto disuade a profesionales competentes e independientes (quienes valoran estabilidad, respeto y autonomía), dejando espacio a perfiles más leales, sumisos o dispuestos a tolerar volatilidad extrema → mecanismo parecido al “denominador común más bajo” de Hayek.

3.                  Dificultad para atraer y retener talento técnico/calificado

El trato a funcionarios (despidos sin consideración, humillaciones públicas, inestabilidad) genera que “los buenos” no quieran entrar o se vayan rápido.

Quedan perfiles más alineados ideológicamente o cercanos al núcleo duro (hermana Karina, “mesa chica”), pero no necesariamente los más competentes en gestión pública o reformas complejas.

→ Paralelo con Hayek: el sistema premia disposición a “ir más lejos” (aquí: lealtad absoluta al líder y tolerancia a caos) por sobre expertise o principios independientes. Es lo más antiliberal y anti mercado que existe.

4.                  Polarización y necesidad de “fuerza” para imponer agenda.

El gobierno mantiene confrontación constante (medios, gobernadores, oposición, empresarios, incluso aliados). Su propaganda dice que para avanzar en “motosierra” (recortes, desregulaciones), se requiere equipo que no dude en aplicar medidas impopulares sin titubear → favorece perfiles duros, confrontativos o cínicos antes que moderados o dialoguistas. Esto es completamente inconstitucional. LLA[5] ganó las elecciones para evitar que las ganara Massa[6]. Ese es el único motivo real del porque hoy es gobierno. Pero no se puede gobernar en contra de la sociedad. Si las medidas son impopulares no prosperarán, y quererlas imponer por la fuerza no es la solución sino el problema si es que se quiere preservar la democracia y la Constitución. La Constitución Argentina no autoriza a imponer agendas sino a consensuarlas. Lo contrario es populismo (en este caso de derecha, que es lo que es LLA).

¿Como no van a ser impopulares las medidas cuando -por ejemplo- se prometió aplicar la ‘’motosierra’’ al sector público y se lo terminó haciendo contra el sector privado?  

Conclusión comparativa (marzo 2026)

Aspecto

Hayek Capítulo X (sistemas colectivistas)

Argentina LLA 2026 (realidad observada)

Grado de paralelismo

Mecanismo de selección

Premia inescrupulosos dispuestos a coerción

Premia lealtad extrema y tolerancia al caos/despidos

Medio-Alto

Atracción de talento

Los decentes se van o no entran

Profesionales calificados evitan o se van rápido

Alto

Denominador común más bajo

Apela a resentimiento y simplicidad

Apela a confrontación y “guerra cultural”

Medio

Uso de fuerza/coacción

Necesaria para imponer plan central

Necesaria para imponer caprichos del líder

Alto

Naturaleza del sistema

Planificación central → totalitarismo

''Desregulación'' declamada + centralización ejecutiva personalista

Alto

En síntesis: no es una aplicación totalmente literal (LLA no construye -por ahora- socialismo, pero si intervencionismo a través del cual se llega al socialismo como ha expuesto L. v. Mises -y el mismo Hayek-), pero aplica el capítulo para explicar por qué un gobierno cuyo discurso ''aspira a reformas liberales profundas'' termina con equipos volátiles, leales pero no competentes, y con dificultad para consolidar un plantel estable de alto nivel. Un equipo de borregos obedientes es lo más alejado al liberalismo y ''reformas'' en ese sentido. Nadie es liberal a la fuerza y menos por arte de magia. Si ese equipo, además, esta formado por ignorantes la situación no podría ser peor.

El filtro no es totalmente ideológico-colectivista, sino personal-estilístico: premia cercanía al líder y aguante al estilo caótico por sobre trayectoria independiente. La similitud con lo escrito por Hayek es en el fondo total.

Por lo demás, a esta altura es claro que se está confundiendo lo que eufemísticamente se quiere hacer pasar por un estilo con un estado de desequilibro mental y emocional muy profundo que tiene raíces familiares y repercusiones sociales de extrema gravedad y que inhabilitan de plano a quien las sufre para desempeñar cualquier cargo, tanto público como privado, pero cuya gravedad se hace más notoria en la esfera pública.

Los populismos tienen matices entre sí, inclusive entre los de derecha e izquierda. Y es cierto que atraen a personas psicópatas, quienes son los más preparados y osados para llevar a cabo los planes populistas.


[1] Siglas de ‘’La libertad avanza’’ el irónico nombre de la fuerza argentina hoy en el gobierno.

[2] Ver nota anterior.

[3] Ver nota anterior.

[4] Ver nota anterior.

[5] Ver nota anterior.

[6] Un populista de centro-izquierda.

La vigencia de Hayek

 Por Gabriel Boragina ©

Recientemente el afamado economista Roberto Cachanosky criticó al jefe del partido gobernante por su manejo de personalidades destacadas, argumentando que despidos indignos disuaden a profesionales calificados de unirse al gobierno, lo que resulta en equipos mediocres incapaces de resolver problemas estructurales en Argentina.

La renuncia de Daniel Vítolo, titular de la IGJ, ilustra este punto: solicitada por el nuevo ministro de Justicia Mariano Mahiques, Vítolo lamentó no completar reformas contra entidades "intocables" como la AFA, donde impulsaba auditorías y veedores para mayor transparencia.

Cachanosky alude al Capítulo X de "Camino de Servidumbre" de Friedrich von Hayek, que explica cómo regímenes totalitarios atraen a los peores líderes por su disposición a sacrificar principios, un paralelismo que resalta riesgos de inestabilidad en equipos gubernamentales volátiles.

El Capítulo X de Camino de Servidumbre (The Road to Serfdom) de Friedrich A. Hayek se titula “Por qué los peores se colocan a la cabeza” (en inglés: “Why the Worst Get on Top”).Este es uno de los capítulos más famosos y perturbadores del libro, porque Hayek explica por qué, en sistemas que tienden hacia el colectivismo y la planificación centralizada (ya sea de izquierda o de derecha), no es un accidente histórico que terminen dominando personas moralmente peores, cínicas, inescrupulosas o directamente brutales. No se trata de que “el diablo tomó el poder por casualidad”, sino de que el sistema mismo filtra y selecciona a los peores.

 

Argumento central de Hayek

Muchas personas que simpatizan con ideas colectivistas/socialistas se consuelan diciendo:

“Si Stalin (o Hitler) no hubiera sido tan cruel, el sistema habría funcionado mejor; fue sólo mala suerte que cayera en manos de psicópatas”. Hayek responde: no, no es casualidad ni mala suerte. El sistema colectivista/totalitario necesita precisamente a personas dispuestas a hacer cosas que la mayoría de la población rechaza moralmente. Por eso, en la competencia por llegar al poder dentro de ese sistema, ganan sistemáticamente los que tienen menos escrúpulos. 

Las tres razones principales que explica Hayek

1.                  Selección por el denominador común más bajo

Para formar un grupo numeroso y cohesionado que apoye un plan central muy amplio (que afecta toda la economía y la sociedad), hay que apelar a un conjunto de ideas simples, resentidas y uniformes.

Las personas con valores más refinados, diferenciados, independientes o matizados no se unen fácilmente en masa.

En cambio, los que tienen opiniones más burdas, primitivas o fanáticas sí logran formar un bloque grande y homogéneo → el peor “denominador común” reúne más gente.

2.                  Disposición a usar la violencia y la coacción.

La planificación central inevitablemente genera descontento (porque no puede satisfacer todas las preferencias individuales al mismo tiempo).

Para imponer el plan hay que reprimir, expropiar, censurar, encarcelar o peor.
Las personas decentes, con principios morales fuertes, suelen tener inhibiciones para hacer esas cosas.

Los inescrupulosos, cínicos o sádicos no las tienen → por lo tanto, ellos avanzan más rápido en la jerarquía del poder.

3.                  La impaciencia con las reglas democráticas y el rechazo a la moral tradicional

En las primeras etapas de un proceso colectivista, la lentitud de la democracia parlamentaria frustra a los planificadores (“¡necesitamos acción rápida!”).

Esto crea demanda de líderes “fuertes” que pasen por encima de las normas.
Quien está dispuesto a violar las reglas morales y legales ordinarias tiene ventaja competitiva → otra vez, los peores suben.

Cita clave (parafraseada y muy recordada)

“En una sociedad que tiende al totalitarismo, los inescrupulosos y sin inhibiciones tienen más probabilidades de éxito. El dictador totalitario pronto debe elegir entre ignorar la moral ordinaria o fracasar.”

Contexto dentro del libro

Este capítulo viene después de explicar que la planificación económica centralizada destruye el Estado de Derecho (cap. VI) y lleva al totalitarismo (cap. VII).

Aquí Hayek cierra el círculo: no sólo el sistema destruye la libertad, sino que además degrada moralmente a quienes lo dirigen y lo sostienen.

Por qué se cita tanto hoy (incluso en debates actuales)

 El argumento se usa frecuentemente para explicar por qué en gobiernos muy intervencionistas o populistas tienden a predominar perfiles conflictivos, autoritarios, corruptos o dispuestos a polarizar y romper normas. No es que todos los intervencionistas sean malos, sino que el sistema premia sistemáticamente a los que están dispuestos a ir más lejos en la coerción y el cinismo.

En resumen: Hayek no dice que el socialismo atraiga sólo a malvados desde el principio. Dice algo más inquietante: el propio mecanismo de poder colectivista filtra y premia a los peores. Por eso, en su opinión, cuanto más se avanza en esa dirección, más probable es que los “peores” terminen arriba.

Hayek escribió el capítulo pensando principalmente en los totalitarismos de su época, pero su argumento se ha aplicado ampliamente después.

Ejemplos históricos clásicos (los que Hayek menciona o implica directamente)

1.                  La Unión Soviética bajo Stalin

Hayek señala que el sistema colectivista no atrae a idealistas moderados a largo plazo, sino a personas dispuestas a usar la represión masiva, ejecuciones, gulags y hambrunas inducidas (como el Holodomor). Stalin desplaza a figuras más “intelectuales” o menos brutales (como Bujarin o Trotski) porque el sistema requiere líderes sin escrúpulos para imponer la planificación total. Es el ejemplo paradigmático de que “los peores” suben porque son los únicos que aceptan hacer lo que el plan exige.

2.                  Alemania nazi (nacionalsocialismo)

Hayek dedica varias páginas a esto. Menciona nombres como Streicher, Ley, Himmler, Heydrich y otros líderes de las SA/SS/Gestapo. Argumenta que no fue un “accidente alemán”, sino consecuencia inevitable: el régimen necesitaba personas dispuestas a violar todas las normas morales (campos de concentración, matanzas masivas, propaganda total). Los “buenos” socialistas o conservadores que apoyaron inicialmente el intervencionismo terminan desplazados por los más fanáticos y despiadados.

3.                  Italia fascista (Mussolini)

Aunque menos enfatizado que los anteriores, Hayek nota que el fascismo italiano también surgió tras el fracaso de los socialistas moderados en asumir responsabilidades, abriendo paso a líderes autoritarios dispuestos a usar la violencia y la coerción sin límites.

Ejemplos contemporáneos o posteriores que suelen citarse (aplicaciones modernas del argumento). Cuando la gente cita hoy el capítulo, casi siempre lo hace para explicar fenómenos en regímenes con fuerte planificación central, populismo autoritario o concentración de poder:

1.                  Venezuela bajo Chávez y Maduro.

Muy frecuente en debates latinoamericanos. Se argumenta que el chavismo empezó con promesas socialistas “humanas”, pero el control económico total (expropiaciones, controles de precios, CADIVI) requirió líderes cada vez más autoritarios, corruptos y represivos. Los moderados o técnicos fueron desplazados por los más leales y dispuestos a reprimir protestas, manipular elecciones y usar colectivos armados.

2.                  Nicaragua con Daniel Ortega

Similar al caso venezolano: de revolucionario “progresista” pasa a un régimen donde la represión (masacres de 2018, presos políticos, control total de medios y economía) premia a los más duros y leales al líder, no a los más capaces o éticos.

3.                  China bajo el Partido Comunista (especialmente era Xi Jinping)

Se menciona cada vez más: aunque hay crecimiento económico, el sistema de planificación central + control total (Gran Firewall, vigilancia masiva, campos de reeducación en Xinjiang, desapariciones) selecciona a cuadros dispuestos a todo por mantener el poder del Partido. Los reformistas más “liberales” (estilo Deng o Hu) son marginados por los más duros y centralistas.

4.                  Rusia bajo Putin

Aplicación común: el sistema post-soviético de control estatal sobre recursos clave (energía, medios) favorece a siloviki (ex-KGB/FSB), personas sin escrúpulos dispuestas a envenenamientos, prisiones políticas, guerras y corrupción masiva. Los tecnócratas o liberales económicos iniciales (como en los 2000) fueron desplazados.

5.                  Otros casos que aparecen en debates (más polémicos)

  • Regímenes populistas de izquierda o derecha en América Latina (Bolivia con Evo Morales en su fase final, Ecuador con Correa).
  • Algunos lo aplican (controvertidamente) a líderes populistas en democracias debilitadas, argumentando que la polarización y el control de instituciones premian a los más agresivos y menos respetuosos de normas (ej. Trump, Bolsonaro, Orbán, Duterte). Debe agregarse a la Argentina de LLA
  • En contextos no totalitarios pero con alta intervención estatal, se menciona cómo ministerios o agencias reguladoras terminan capturadas por burócratas cínicos o grupos de interés corruptos. Tambien LLA en Argentina encaja perfecto en este grupo.

¿La libertad avanza? mitos y realidades

 Por Gabriel Boragina ©

Las redes y los medios destacan desaciertos en la gestión de gobierno de LLA[1]. Por ejemplo, esta semana se denuncia en las redes el incumplimiento de la promesa gubernamental de eliminar el recargo del 30% en percepciones de Ganancias y Bienes Personales para consumos con tarjeta en el exterior a partir de enero de 2026, calificándolo como "otra mentira más".

Aunque el Impuesto PAIS (30%) expiró legalmente en 2026, la percepción equivalente persiste para operaciones como turismo en pesos, requiriendo trámites de devolución ante ARCA, lo que no alivia el impacto inmediato en los usuarios.

En el contexto de la administración de LLA, esta medida forma parte de un patrón de anuncios fiscales parciales, con datos de AFIP mostrando que en 2025 se eliminaron percepciones sólo en compras de divisas, pero no en todos los consumos extranjeros.

Otros comentarios señalan que a dos años de la asunción de LLA (diciembre 2023 - febrero 2026), el balance de sus promesas de campaña muestra un cumplimiento parcial según verificaciones independientes como las de ''Chequeado'' (una de las fuentes más citadas y detalladas al respecto).

Se tratan de comentarios bastante optimistas y claramente partidarios que confrontados con la realidad diaria de la calle se revelan como falsos. Mas realista es reconocer que el grado de cumplimiento ha sido mínimo e irrelevante, y dentro del primer grupo (mínimo) se prescinde de contabilizar los erróneos.

Por ejemplo, no se distingue entre promesas difícilmente realizables y otras directamente imposibles de llevar a cabo. Ya que la oferta electoral del hoy gobierno es rica en ambas categorías.

Un post muy benevolente con el gobierno, de la red ‘’X’’ dice :

De las 20 promesas centrales relevadas durante la campaña electoral de 2023:

o        2 cumplidas (10%)

o        8 en proceso y avanzadas (40%)

o        7 en proceso pero demoradas (35%)

o        3 incumplidas (15%)

Por desgracia su redactor (si bien contando con una cuenta verificada) no describe cuales serían las tres primeras del grupo de propuestas. A regañadientes sólo contabiliza 3 incumplidas. Nos deja sin saber cuáles serían las 2 que dice cumplidas y las 8 y 7 que califica arbitrariamente ''en proceso''. Todo lo que indica la poca seriedad del post. El mismo post sigue:

Las 3 promesas claramente incumplidas según el chequeo actualizado a fines de 2025 son:

a.                  “Vamos a hacerle cargar el ajuste al Estado”

Los datos de ejecución presupuestaria muestran que 75% del recorte de gasto impactó en el sector privado (jubilaciones, inversión pública, transferencias), mientras que sólo 25% provino de gastos del Estado. El ajuste no recayó principalmente en la "casta" como se prometió.

b.                  “No vamos a arancelar en el corto plazo la universidad pública”

En 2025 se modificaron leyes (Educación Superior y Migraciones) para permitir que las universidades públicas cobren aranceles a estudiantes extranjeros con residencia temporaria. Esto va en dirección contraria a la promesa, aunque se limitó a ese segmento.

c.                   “Mejorar la estructura edilicia hospitalaria”

En 2025 los fondos nacionales para construcción y mejoras en hospitales cayeron ~90% respecto a 2023 (último año previo). No hubo mejora efectiva en infraestructura.

El punto a) contiene un gravísimo error económico de concepto. Un ABC de la economía de mercado dice que todo recorte de gasto público implica automáticamente un incremento de ingresos en el sector privado. Si el supuesto 75% hubiera sido deducido del gasto público ese 75% sería igual a la cuantía de los ingresos transferidos al sector privado. Pero hay que ser muy despistado para querer significar que los ingresos privados mejoraron en un 75%. Es más objetivo reconocer que el ingreso privado cayó un 75% y eso sólo ocurre cuando el gobierno interviene en la economía ya sea incrementando impuestos, endeudándose, elevando el gasto estatal o mediante inflación. Y he aquí donde tenemos que buscar la correcta explicación. Es más equilibrado suponer que se hubiera pretendido recortar el 25% del gasto público. Como explicaba el genial L. v. Mises el gasto público tiene como efecto final reducir el gasto privado. Es su contrapartida o contracara. Cuando sube uno es porque el otro baja y viceversa. No pueden subir ambos la vez, ni reducirse tampoco en el mismo sentido. Es el gasto privado el que paga el gasto púbico. Y esta es la elucidación de porque ‘’la casta’’ no se vio afectada. Pero sigamos examinado el extraño post:

 

Otras promesas emblemáticas que no se cumplieron o quedaron muy lejos (y suelen mencionarse en críticas en redes y medios):

o        Dolarización de la economía → No se implementó; se postergó indefinidamente.

o        Cierre / destrucción del Banco Central → Sigue operativo; la promesa quedó como eslogan de campaña sin avance concreto.

o        Privatización masiva (ej. Aerolíneas Argentinas, TV Pública, Radio Nacional) → Algunas privatizaciones parciales o intentos, pero no el paquete amplio prometido. Por desgracia no se aclara cuáles serían esas privatizaciones parciales o intentos y en que habría consistido concretamente dicho ''intento''.

o        Eliminación total de retenciones / planes sociales / "la casta" → Avances parciales en recortes, pero no eliminación completa; muchas estructuras persisten.

o        Levantamiento total del cepo cambiario → Se prometió en plazos cortos (incluso para 2025), pero se pateó para 2026 y sigue con restricciones.

 

Entramos en el terreno de las promesas irrealizables que más que promesas deben llamarse verdaderas mentiras o supina ignorancia al formularlas como promesas.

Quien pretendiera gobernar un pais como Argentina debía estar preparado o asesorado -al menos- con algunas nociones básicas de Derecho Constitucional como para saber que dolarizar no sólo era económicamente imposible, sino también jurídicamente, ya que es la Constitución de la Nación Argentina la que estatuye que el pais debe tener una moneda nacional. Y hay que ser muy ignorante para desconocer que el dólar no es una moneda nacional sino extranjera. En la misma linea corre lo del BCRA. Tratándose su existencia de un requisito constitucional, antes de su cierre es necesaria una reforma del texto constitucional que autorice su cierre, o suprima los artículos de la Constitución que lo crean.

Ciertamente, no hubo privatizaciones masivas, pero tampoco parciales, y si hubo ‘’intentos’’ no han trascendido, y de haberlos (y fracasado) el gobierno debió haber admitido su derrota y (como mínimo) reconocerlo o dimitir.

Sobre retenciones y planes sociales se reportan en las noticias diarias aumentos, no ‘’recortes’’ y ni siquiera ‘’parciales’’. No se avanza a una eliminación completa, sino lo contrario.

Es cierto que las redes sociales no son una fuente confiable para recabar datos sensatos y serios, pero si es un buen termómetro para medir el grado de confusión y de tergiversación o difusión de pareceres u opiniones sesgadas o erróneas, que por populares y difundidas no dejan de ser alejadas de la realidad.


[1] Siglas de ‘’La libertad avanza’’ partido gobernante.

Corrupción y liberalismo

 Por Gabriel Boragina ©

El gobierno de LLA[1] (desde diciembre 2023) ha enfrentado varios escándalos y controversias que han impactado tanto en la imagen de su titular, como en la su grupo de colaboradores, especialmente en 2025-2026. La mayoría giran en torno a acusaciones de corrupción que contrastan con su discurso anticorrupción inicial contra la "casta". Aquí un resumen de los principales, basado en coberturas de medios y encuestas recientes (hasta febrero 2026):

1. Caso $LIBRA (criptomoneda / "criptogate")

  • El más resonante y persistente.
  • En febrero 2025, el jefe del partido gobernante[2] promocionó en redes la memecoin $LIBRA como herramienta para financiar emprendimientos en Argentina.
  • El token se disparó brevemente y luego colapsó, generando pérdidas millonarias para inversores (estimadas en decenas o cientos de millones de dólares).
  • Investigaciones judiciales en Argentina (fiscal Eduardo Taiano) y menciones en EE.UU. (posible estafa transnacional).
  • Puntos clave: contrato confidencial firmado por El jefe del partido gobernante con el estadounidense Hayden Davis (antedatado); peritajes detectaron chats borrados entre el jefe del partido gobernante, su hermana Karina, Mauricio Novelli y otros implicados; visitas previas de Novelli a Olivos.
  • A un año (febrero 2026), no hay indagatorias avanzadas ni citaciones clave, pero el Congreso creó una comisión investigadora que concluyó que el jefe del partido gobernante "utilizó la investidura presidencial".
  • Impacto: elevó la percepción de corrupción como principal problema ciudadano (encuestas AtlasIntel/Bloomberg y otras, febrero 2026: 43-44% lo señalan por encima de inflación o desempleo).

2. Escándalo en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis / ex-Andis)

  • Audios filtrados en agosto 2025: voz atribuida a Diego Spagnuolo (exdirector de Andis, amigo y exabogado del jefe del partido gobernante, visitante frecuente de Olivos) admitiendo esquema de sobornos en compras de medicamentos para discapacitados.
  • Spagnuolo mencionaba que Karina Milei recibía un porcentaje (ej. "Karina se lleva el 3%").
  • Justicia: allanamientos, procesamiento de Spagnuolo por cohecho, fraude al Estado y negociaciones incompatibles (febrero 2026, juez Casanello).
  • Contexto agravante: recortes presupuestarios en discapacidad mientras circulaban estas acusaciones.
  • Karina Milei (Secretaria General de la Presidencia) como figura central en las sospechas.

3. Retroceso en percepción de corrupción

  • Índice de Transparencia Internacional (CPI 2025): Argentina bajó a 36/100 puntos y puesto 104/182 (retroceso de 5 lugares vs. 2024).
  • Atribuido directamente a estos casos ($LIBRA + Andis) y falta de respuestas contundentes del gobierno.

4. Otros escándalos y controversias menores/mayores

  • Suicidio de soldado en Olivos (diciembre 2025): hallazgo de cuerpo de Rodrigo Gómez (granadero) en la Quinta Presidencial; se investigó como suicidio, con menciones a deudas o problemas personales; generó ruido por ocurrir en residencia oficial, pero no escaló a corrupción.
  • Escándalo nuclear / renuncia de Demian Reidel (febrero 2026): acusaciones de sobreprecios en sector nuclear; Reidel (exasesor cercano del jefe del partido gobernante y presidente de Nucleoeléctrica) renunció en medio de conflictos internos.
  • Críticas por ataques a empresarios (ej. Paolo Rocca, Javier Madanes Quintanilla) y polarización (apedreado en campaña 2025, caída de popularidad temporal).
  • Reforma laboral y otras políticas: generaron protestas y rechazos (CGT judicializó), pero no escándalos de corrupción propiamente.

En resumen, los casos más graves y activos involucran al jefe del partido gobernante y su entorno cercano (especialmente Karina), con foco en $LIBRA y Andis. Han erosionado aprobación (desaprobación 55% en febrero 2026 en varias encuestas) y consolidado la corrupción como preocupación principal, pese a logros legislativos recientes (reforma laboral, etc.). Muchos siguen en investigación judicial sin condenas firmes, pero el ruido en redes y medios es constante. 

Para un liberal, la gravedad real radica en que estos hechos aparecen cometidos por, o vinculados a un gobierno cuyo titular alega ‘’defender’’ la ideología libertaria o adherir al liberalismo. Cuando ni la primera ni el segundo tienen relación a los mismos y (al contrario) abominan de cualquier tipo de corrupción.

Autores, como Ludwig von Mises, han sino meridianamente claros al enseñar que la corrupción no tiene como requisito constitutivo, esencial ni excluyente el tráfico de dinero (ver por ejemplo: http://www.accionhumana.com/2025/02/merece-el-juicio-politico.html )

Un verdadero liberal que revistiera en cualquier cargo público, ante la más minina sospecha de estar involucrado en cualquiera de estos hechos, como una reacción correcta y debida, hubiera renunciado a su puesto de inmediato y en forma indeclinable, y ello, con total independencia de la verdad o falsedad de la imputación. La mera sospecha ya reviste motivo suficiente para declinar cualquier designación pública con la cual se lo hubiera honrado. ¿Por qué? Porque un genuino liberal se respeta, primero que nada, a sí mismo y no puede permitir ser objeto de una duda aunque fuera ínfima.   

Para un liberal seria intolerable ver mancillado su nombre y honra públicamente de la manera que lo han sido con la sola mención de él en siquiera uno solo de estos casos.

Que los involucrados sigan firmes y aferrados a su puestos es -para un liberal- prueba suficiente que tales personas realmente nunca fueron liberales ni libertarias.

La conservación de ningún cargo público equivale, ni siquiera mínimamente, a la de guardar el buen nombre y honor que tiene toda persona de bien, y más aún si se trata de alguien que dice adherir a la filosofía liberal.


[1] Siglas del partido gobernante ‘’La libertad avanza’’

[2] Evito adrede mencionar su nombre para no generar en el ánimo del lector de buena fe la falsa idea de que exculpo a todos los miembros de su partido, sino que todo ellos son cómplices de su líder amado e idolatrado. Yo, como liberal, no podría formar parte de un partido en el que uno solo de sus miembros estuviera implicado o involucrado en un caso de corrupción (real o falso) .

Hayek y ‘’La libertad avanza’’

  Por Gabriel Boragina © La comparación entre el argumento del Capítulo X de Camino de Servidumbre de Hayek (“Por qué los peores se colocan...

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