Accion Humana

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Revista Digital

Mas sobre corrupción y liberalismo

Por Gabriel Boragina ©

 

Volvemos con un tema de actualidad argentina y también doctrinario desde lo ético.

·         Medios de comunicación diversos han difundido noticias, donde enumeran más de 28 presuntas causas de corrupción en el gobierno de LLA, superando los meses transcurridos desde su asunción en diciembre de 2023, incluyendo escándalos como $LIBRA, Andis y sobreprecios en PAMI.

·         Estos casos, reportados por fuentes independientes, han contribuido a una caída en la aprobación del controvertido jefe del partido oficialista al 40-50% en 2026, según encuestas de Perfil, contrastando su narrativa inicial anticorrupción con un aumento en el índice de percepción de corrupción de Transparency International.

·         Tales medios periodísticos enumeran una serie de presuntas causas de corrupción en el gobierno de LLA para argumentar que superan el número de meses de gestión (al momento del relevamiento, alrededor de 2025-2026).

·         El fragmento que sigue es un listado rápido y enfático, con ejemplos de denuncias judiciales, irregularidades en contratos y escándalos reportados principalmente por medios opositores o independientes.

Aquí va el detalle de las causas más citadas en el contexto de esa enumeración:

·         Venta de candidaturas: Denuncias sobre supuesta comercialización de lugares en listas electorales de La Libertad Avanza.

·         Contrato del Banco Nación con la empresa de Martín Menem: Irregularidades en una licitación o acuerdo con una firma vinculada al diputado Martín Menem (presidente de la Cámara de Diputados).

·         Audios por sobornos en ICRT: Grabaciones que involucrarían pedidos de coimas en el Instituto de Cultura de la provincia o un organismo similar (ICRT).

·         Valijas que entraron sin control de Arrieta: Sospechas de ingreso irregular de dinero o bienes sin los controles aduaneros o de seguridad correspondientes (referencia a un funcionario u operador llamado Arrieta).

·         Fondos discrecionales de la SIDE: Uso irregular de recursos no auditados en un organismo (posiblemente Centro de Información o similar) para fines no especificados.

·         Sobreprecios de compras en el PAMI: Denuncias de compras millonarias con precios inflados en la obra social de jubilados, incluyendo posibles aportes obligatorios a La Libertad Avanza y licitaciones amañadas.

·         Denuncias contra Martín y Lule Menem por defraudación al Estado: Causas judiciales contra miembros de la familia Menem por presunto fraude.

·         Caso Keider: Referencia a un operador o funcionario (sólo menciona el apellido) involucrado en irregularidades.

Además, en el contexto más amplio de las críticas que medios periodísticos repiten en ese período, se destacan dos causas judiciales que más avanzaron y que suelen incluirse en estos listados:

·         Caso ANDIS (Agencia Nacional de Discapacidad): La más avanzada según reportes judiciales. Investiga sobornos (coimas del 3%), sobreprecios en compras de medicamentos y prótesis, y una supuesta red de corrupción. El exdirector Diego Spagnuolo fue procesado, junto a otros 18 acusados. Involucra posibles enriquecimientos ilícitos y desvíos de fondos destinados a personas con discapacidad.

·         Caso $LIBRA: Denuncia por la promoción presidencial de una criptomoneda que colapsó, causando pérdidas a inversores. Se investiga posible estafa, abuso de autoridad, tráfico de influencias y negociaciones incompatibles. Incluye un acuerdo confidencial firmado en la Casa Rosada, accesos de lobistas (como Mauricio Novelli) y menciones al jefe del partido gobernante y su hermana Karina. Hay peritajes a celulares y una comisión investigadora en Diputados que sugirió posible juicio político.

Las noticias señaladas enfatizan que estos casos (y otros que enumeran rápidamente) convierten a la corrupción en el “emblema” del gobierno que prometía terminar con la “casta” y los “curros”. Muchas de estas denuncias provienen de opositores o críticos independientes y republicanos, y varias están en etapa de investigación sin condenas firmes (sólo procesamientos en ANDIS, por ejemplo).

Frente a esta rápida, parcial y somera enumeración es menester recordar que para la Escuela Austríaca de Economía (que el gobierno acusado pretende ''representar'' en su accionar) la corrupción es un fenómeno típico del intervencionismo (ver la cita de L. v. Mises en  http://www.accionhumana.com/2025/02/merece-el-juicio-politico.html) y que a diferencia de la percepción popular del concepto no requiere necesariamente para su configuración ni el tránsito ni el intercambio de dinero, sino que basta simplemente que el gobierno otorgue un favoritismo a cualquier particular para que el acto de corrupción ya aparezca conformado. L. v. Mises pone el caso del otorgamiento de licencias de importación, pero el ejemplo que da puede tranquilamente extenderse a cualquier otro bien o servicio que se encuentre regulado o -de alguna manera directa o indirecta- bajo la órbita estatal.

Aunque el gobierno no tenga una ventaja económica directa (si la consigue se trata de un agravante), el mero hecho de otorgarla a un particular en desmedro de otro (o de otros) basta para tener por establecido un caso de corrupción. No importa la cuantía monetaria del mismo y ni siquiera si esa cuantía existe. Importa la acción gubernamental de beneficiar a un particular (o -peor- a otro/s funcionario/s) con una prebenda, o privilegio de cualquier índole por sobre el resto de la comunidad. Se rompe, entre otras cosas, con un principio liberal y republicano supremo que es de la igualdad ante la ley. Y como la ley la crea el estado/gobierno es este el único responsable de la corrupción cuando esa ley es discriminatoria (o se la ignora) al destruir el principio de igualdad ante ella. 

Hay que tener en claro que para un liberal no es necesario que exista ni una denuncia, ni una causa judicial para que se hable de corrupción. La corrupción nace (en linea con el pensamiento de Ludwig von Mises) cuando el intervencionismo aparece. Si hay uno surge la otra, más tarde o más temprano, pero siempre van de la mano. Si la misma se denuncia o llega a instancias judiciales es del todo indiferente para el liberalismo. L. v. Mises es claro al respecto cuando agrega que esta noción económica es independiente de lo que historiadores o juristas pueden opinar al respecto. No la afecta. Y no se excluyen, sino que se complementan.

Esto es importante aclararlo frente a la popular (e insuficiente) idea que sólo hay corrupción si media tráfico de dinero con que se beneficia un funcionario, Y que, además, ese dinero debería ser ‘’mucho’’. Para un liberal esto último sólo significaría un simple agravante de la corrupción, y no el acto de corrupción en sí mismo. 

Pero también dijimos que desde lo ético para un liberal seria intolerable pertenecer a un gobierno en el que alguno de sus miembros fuera sospechado de corrupción. Si la renuncia espontanea del sospechado no se produce, es el miembro honesto el que debe renunciar, porque la sola permanecía en su cargo implica un aval indirecto al sospechado y a todos aquellos que toleran la situación.

Esto es asi porque el liberalismo es, por sobre todo, una ética más que un ideario filosófico, político o económico. Es una plataforma moral a la que se subordinan como accesorios esos otros elementos.


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